El ESPINAZO DE UN ROSA:

Una rosa envuelta en una ramas de espinas, delatan su pasado mitad claro y oscuro, por todo lo vivido hasta sus 23 años. Para Carlos, este el habla de cuerpo lo que demuestra su pensamiento frente a las mujeres, en cuanto a gustos y disgustos.

De sus ocho tatuajes que marcan su cuerpo, este es el mas trascendental, ya que refleja, el sufrimiento de un hombre que lucho, por la que hoy en día es su futura esposa, la madre de su hija llamada Daniela. Desde hace cinco años, empezó a decorar su cuerpo con distintos retratos y figuras significantes para su vida. Una de ellas, lo tiene en su muñeca derecha, letras chinas que describen su nombre. En esa época estaba de moda tatuarse el nombre de uno mismo, de algún familiar o de la novia. En ese momento tenia recién cumplidos sus 18 años cuando se hizo su primer tatuaje el de la letras chinas. En un principio su motivación, era por ir en contra de sus padres, porque para ello esto era símbolo de rebeldía y un tabú de vergüenza para la sociedad.

El hecho de hacerse este tatuaje, era decirle a sus padres, “ yo hago lo que se me de la gana”, que diciéndolo en este presente mas realista, lo decía tal ves por su edad, pero desde su primer tatuaje nunca llego pasársele por la cabezas ser un tatuador. En este momento trabaja con Daniel, el administrador del Tattoo del centro. En su mayoría, Los tatuajes se los ha hecho Daniel, su amigo desde hace mucho tiempo y amigo del alma.

Uno de los diseños mas atractivos de su cuerpo es el de un demonio encadenado por claveras. Este lo diseño Daniel. Según el, es uno de los mas polémicos, ya que cuando sale a la calle muchos lo miran como si el fuera una persona mala o diabólica. Este tatuaje es el mas reciente, lleva seis meses de habérselo hecho. Para el, esto represente también una mitad oscura de su vida, es decir, “ todos tenemos un demonio dentro de nosotros, que nos trasforma en cualquier situación de nuestra vida”, lo dijo, mencionando, que hoy en día, cuando va a visitar a sus padres, ya no dicen nada, y ya terminaron aceptando este oficio.

“El espinazo de una rosa”, como lo llama el, es el espinazo que le dio Alejandra, la medre de su hija, que por mucho tiempo estuvo detrás de ella. La conoció comprometida, se iba a casar con toro hombre, lo cual hizo que luchara por ella, impidiendo que ella se casara con el. Fueron 2 años llevando la lucha de este imposible amor, llegando al punto extremo de ser el hombre mas ridículo, como lo expreso el. Su motivo de tatuarse esa rosa con espinas, fue su declaración de amor a ella diciéndole que le había clavado un espinado en el corazón.

Un hombre que sueña darle lo mejor a su hija y poder casar legalmente con Alejandra. El espinzo de una rosa como le puso al episodio de su vida mas impactante e importante de su vida, refleja en su mirada el sentimiento mas grande que tiene el ser humano hacia otra: el amor.